Arquitectura y Diseño

El Zoológico de Budapest es verdaderamente una joya arquitectónica. No sólo se trata de uno de los lugares más fascinantes de la ciudad y de uno de los zoológicos más antiguos del mundo, sino que también es famoso por albergar muchas de las construcciones más destacadas de la capital húngara. Diseñado por los celebrados arquitectos Károly Kós y Kornél Neuschloss a mediados del siglo XIX, las edificaciones sobresalen gracias a su elegancia y a su pronunciado estilo Art Nouveau.

La gran mayoría de las construcciones en el Zoológico de Budapest están protegidas como monumentos nacionales. Gracias a las restauraciones y remodelaciones que tuvieron lugar a lo largo de la historia, estos edificios conservan su esplendor original. Entre las edificaciones se destacan La Puerta Principal de los Elefantes, La Gran Roca, La Casa de las Palmas, La Casa de los Monos y El Faisanero.

El acuario, digno de ver, cuenta con la última tecnología; en sus 150 mil litros de agua es posible apreciar casi 200 especies acuáticas viviendo en una magnífica reproducción de su hábitat natural. Por su lado, La Casa de las Palmas es una fenomenal recreación del paisaje tropical. La Casa de los Elefantes, con un estilo arquitectónico que la asemeja a una mezquita, brilla en su color azul y se destaca por su torre estilo minarete. Diseños de animales y vegetación estilo Art Nouveau cubren su interior. El Zoológico de Budapest da, por momentos, la particular sensación de que se trata de animales viviendo en una obra de arte.

Las singularidades del Zoológico de Budapest son infinitas: por ejemplo, las piletas en las que juegan y se divierten los hipopótamos, reciben el agua que proviene directamente de un manantial de aguas termales. El suministro constante de agua natural hace de este parque una mezcla sumamente interesante entre el hábitat natural de los animales y un zoológico.